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Artículos
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MUERTE Y VIDA ESPIRITUAL
SEGÚN LA DOCTRINA ESPIRITA
Sonia Doi *
MUERTE. ¿Cuál es la definición de muerte?
Desde el punto de vista medico-legal, muerte es el cese irreversible
de la vida (lo que significa la terminación espontánea de las funciones
respiratorias y circulatorias del cuerpo y la completa ausencia de
función cerebral por más de 30 minutos). Encarada por esta estremecedora
y temible realidad, la raza humana ha tratado de entender desde los
tiempos antiguos lo que sucede en el momento de la muerte.
Allan Kardec comienza el Capítulo Uno de El Cielo y el Infierno
con preguntas que siempre nos han inquietado: “Vivimos, pensamos,
obramos, he aquí lo positivo: moriremos, esto no es menos cierto. Pero
dejando la Tierra, ¿a dónde vamos? ¿Qué es de nosotros? ¿Estaremos mejor
o peor? ¿Seremos o no seremos?” “¿Acaso existe algo más aflictivo que el
pensamiento de la absoluta destrucción? Puros afectos, inteligencia,
progreso, saber laboriosamente adquirido, todo esto sería perdido,
aniquilado. ¿Qué necesidad habría de esforzarse en ser mejor, reprimirse
para refrenar sus pasiones, fatigarse en adornar su inteligencia, si no
debe uno recoger de todo fruto alguno, sobre todo con el pensamiento de
que mañana quizá no nos sirva ya para nada?”
No obstante, algo bien profundo dentro de nosotros nos dice que el fin
de nuestra existencia no puede ser nuestro destino. La idea de la
pre-existencia del alma y la inmortalidad emergieron en antiguas
civilizaciones como la de los Caldeos, los Egipcios y los Hindúes, y
ocuparon la mente de numerosos filósofos. Por ejemplo, las ideas de
Sócrates y Platón sobre la sobrevivencia del alma puede ser contemplada
en el siguiente pasaje: “Si el alma es inmaterial, entonces luego de
esta vida deberá ir a un mundo igualmente inmaterial e invisible, de la
misma forma que el cuerpo se descompone y regresa a la materia.” Hombres
sabios como Pitágoras, Voltaire y Víctor Hugo, entre otros, también han
expresado su creencia en la inmortalidad del alma. Pitágoras, quien
creía que el alma es inmortal, solía decir que él mismo recordaba haber
nacido cuatro veces antes de haber nacido como Pitágoras. El, así como
Jesús y Sócrates, no dejó ningún trabajo escrito, pero la siguiente
enseñanza a sido atribuida a él: “… siempre has juiciosas y bien
pensadas decisiones para asegurar la victoria de lo mejor que existe en
tu ser: el espíritu. Así que cuando abandones tu cuerpo material y te
alces al éter, seas inmortal, un dios que nunca muere, ya no mas un
mortal.”
Los seres humanos siempre han tenido una intuición innata que la muerte
no es el final de la existencia, y esta creencia es mucho más común que
la idea que la muerte significa la destrucción total. De hecho, aquellos
que realmente creen en la aniquilación son una muy pequeña minoría.
Entre aquellos llamados libres pensadores o no-creyentes existe más duda
que convicción, y más miedo de la aniquilación que les gustaría
demostrar.
¿Pero, como se explica que aquellos que creen en la inmortalidad del
alma aún presenten tan fuerte apego a la vida terrestre y un tan gran
temor a la muerte?
El temor a la muerte es consecuencia del instinto de conservación común
en todas las criaturas vivas. En realidad, este intuitivo temor a la
muerte es otra prueba de la sabiduría de Dios. ¿Por qué? Resulta que si
no fuera por este temor, aquellos que creyesen en la inmortalidad del
alma pero sin el esclarecimiento de la importancia de la vida como un
paso de adelantamiento espiritual, buscarían muy a menudo la
interrupción de su existencia material cuando impactados por
desilusiones y miserias. Por ende, la creencia en la vida espiritual nos
sirve mejor cuando empezamos a entender las razones por las que vivimos
y lo que nos sucede cuando entramos al reino espiritual.
Desde las primeras civilizaciones, hemos sido visitados e inspirados por
espíritus. Nuestra percepción rudimentaria del mundo espiritual originó
al comienzo una variedad de formas de adoración y rituales que han
evolucionado a medida que nuestro intelecto se fue desarrollando
progresivamente con el tiempo. Manifestaciones visuales, verbales y
físicas de espíritus establecieron una comunicación entre el mundo
material y el mundo espiritual. No obstante, por siglos y siglos el
hombre ha continuado sin comprender claramente la existencia de la vida
espiritual, creando mitos, incertidumbres, confusión y hasta temor.
Cuando las manifestaciones de los espíritus comenzaron ha ser observadas
críticamente por Allan Kardec, basadas en la reproducibilidad científica
y la ausencia de fraude y engaños, las revelaciones sobre la existencia
de una vida futura comenzaron a tener sentido para nosotros. Solo
entonces la información fragmentada y las manifestaciones ininteligibles
de los espíritus fueron decodificadas en una forma racional e iluminada,
culminando en la estructuración de la Doctrina Espirita.
“No fueron los hombres los que descubrieron el mundo espiritual, sino
los habitantes de este mundo los que vinieron a describir su nueva
condición”, dice Kardec en El Cielo y el Infierno. Indicaciones
de una vida después de la muerte a través de comunicaciones de los
espíritus han aparecido en todas las partes de la tierra. El fenómeno
que envolvió a las hermanas Fox en el año 1848 en los Estados Unidos es
considerado un punto de referencia en las comunicaciones de los
espíritus. Mas reciente aún, una serie de evidencias sobre vida después
de la muerte ha surgido relacionadas con experiencias cercanas a la
muerte (ECM) y experiencias de vidas pasadas, especialmente en los
Estados Unidos. Cientos de casos han sido observados cuidadosamente,
registrados y examinados por un gran número de personas, incluyendo
médicos como Raymond Moody Jr., Ian Stevenson, Brian Weiss y Melvin
Morse, por mencionar solamente algunos. Ellos han conducido
observaciones independientes de creencias religiosas y doctrinales, y
asimismo han claramente sostenido la existencia de una vida espiritual
muy activa. Las impresionantes similitudes de los testimonios de
personas que han experimentado muerte clínica, entrado a la vida
espiritual y regresado, han tomado el interés de los investigadores,
quienes han comenzado a estudiar cambios físicos y de comportamiento que
ocurren luego de experiencias cercanas a la muerte. Los primeros
resultados demostrando cambios en ondas cerebrales han sido publicadas
recientemente y un proyecto científico independiente se dispone ahora a
estudiar los cambios en el sistema inmune luego de una experiencia
cercana a la muerte. La revista Lancet, una de las mas
prestigiosas publicaciones de medicina, en el año 2001 publicó un
estudio relativo a 334 casos de arrestos cardiacos en Los Países Bajos
demostrando que el 18% de los pacientes reportaron experiencias cercanas
a la muerte. Luego de analizar los recuerdos de los pacientes sobre lo
que se pasó en estas experiencias, los autores se hicieron la siguiente
pregunta: “¿Cómo es posible experimentar un estado de conciencia clara
fuera del cuerpo en el momento que el cerebro ya no funciona, durante un
periodo de muerte clínica con un electroencefalograma de línea plana?
Aún mas, también personas ciegas han descrito percepciones verídicas
durante experiencias fuera del cuerpo.”
Pero estos no fueron los primeros estudios conducidos independientes de
ideas religiosas o filosóficas. Albert de Rochas, en su libro Vidas
Sucesivas, publicado en el año 1911, utiliza el magnetismo para
inducir la regresión a vidas pasadas y colectar observaciones de las
jornadas de las almas por el mundo material y el mundo de los espíritus.
El declara en el capitulo IV de este libro que su trabajo lo hizo
completamente independiente de las ideas de la Doctrina Espirita. Del
mismo modo, Camille Flammarion en su libro “La Muerte y su Misterio”
(1922) desarrolla un estudio sobre la muerte y la sobrevivencia del alma
y llegó a la conclusión que “el alma es independiente de la materia
orgánica y continua viviendo después de la muerte.” Y añade: “Las
conclusiones logradas son el resultado de mi propio trabajo libre e
independiente, sin afiliaciones con credos o sistemas religiosos.”
Como Kardec establece en El Génesis, Capitulo Uno: “Por
consiguiente, el Espiritismo y la ciencia se complementan mutuamente. La
ciencia sin el espiritismo es impotente para explicar ciertos fenómenos,
contando sólo con las leyes que rigen a la materia, así como el
Espiritismo sin la ciencia carecería de apoyo y control.”
Por lo tanto, investigadores utilizando metodologías científicas han
establecidos este hecho: ¡La Muerte no existe!
De hecho, la vida reposa en el espíritu y es un proceso continuo de
existencias que se alternan a la vez en el mundo material y en el mundo
de los espíritus. Leon Denis en su libro Después de la Muerte
establece: “No hay mejor analogía para el fenómeno de la muerte que el
de la metamorfosis de la oruga (gusano) a la mariposa. El hombre reside
en la crisálida que la muerte desintegra. El espíritu después de la
muerte regresa a la vida espiritual, que se sigue a la vida corpórea
como el día después de la noche.” Esa analogía es también utilizada en
el libro Evolución en Dos Mundos, (por el espíritu André Luiz,
psicografiado por Francisco Candido Xavier y Waldo Vieira, 1958). En el
proceso de completa metamorfosis típico en insectos como la mariposa, la
oruga sale del huevo, crece y luego de haber alcanzado madurez disminuye
su actividad progresivamente y se detiene de ingerir alimento. Los
intestinos y los músculos se inactivan y la oruga, ahora pupa, busca
protección en el suelo o en una planta. La secreción de sus glándulas
salivales como hilos de seda mezclados con partículas del suelo o de
plantas forman una crisálida que protege la pupa a medida que sus
órganos pasan por una transformación completa y adaptación a una nueva
forma de vida. Cuando el proceso de metamorfosis es completado, una
elegante y vibrante mariposa emerge de la crisálida y emprende vuelo.
Pero en la pregunta numero 158 del Libro de los Espíritus, Kardec
pregunta si el ejemplo de la oruga que se encierra en la crisálida, y
que finalmente emerge para una existencia radiante nos provee una idea
adecuada de lo que es nuestra vida terrestre, de la vida que se sigue a
nuestra muerte y de nuestra nueva existencia en nueva reencarnación. Los
espíritus responden: “Una pequeña idea. La figura es buena; pero no
debe, sin embargo, tomarse literalmente, como soléis hacerlo con
frecuencia” La imagen de una mariposa nos da un sentido de belleza,
ligereza y alegría y nosotros hemos aprendido que eso no es siempre el
caso. Por medio de todo tipo de comunicaciones, los espíritus
manifiestan una amplia gama de felicidad e infelicidad. Hemos aprendido
que felicidad e infelicidad en el mundo espiritual es una mera
consecuencia del grado de adelantamiento o de imperfección de ese
espíritu, y que no existe el castigo eterno. Mediante sus propias
observaciones, algunos científicos que han sido escépticos ahora han
llegado a la conclusión que nuestro futuro en la vida espiritual es
consecuencia de nuestros propios actos en la vida material -- un tópico
extensamente estudiado por Kardec y compilado en su libro El Cielo y
el Infierno.
La muerte no es el final. ¿No es esta declaración contraria a la
definición científica y legal de la muerte?
Definitivamente No, pues esa definición ignora el espíritu. Se refiere
totalmente al cuerpo material, dado que la ciencia todavía no ha
reconocido la existencia del espíritu. Kardec en sus palabras lucidas
dice: “Es el conocimiento sobre la naturaleza y detalles de la vida en
el mundo espiritual lo que permite a los espiritistas ver la muerte con
tranquilidad y les brinda serenidad durante los últimos momentos sobre
la tierra. Lo que sostiene a un espiritista no es mera esperanza, pero
certeza, pues como espiritista sabe que la vida futura es la
continuación de la vida presente, solamente que bajo condiciones mas
favorables.”
¡No mas agonía! ¡No mas temor!
La Muerte, de acuerdo a la Doctrina Espirita, es solo un proceso de
transición del mundo material al mundo espiritual, cuando la vida
orgánica termina en el cuerpo humano. El espíritu continua cargando
todas las experiencias y conocimientos hasta el momento adquiridos,
porque la verdadera vida reside en el espíritu y no en el cuerpo.
Reconocimientos:
- Al Comité Organizador del IV Congreso Espirita Mundial y el Consejo
Espirita de los Estados Unidos por brindarme el honor de presentar este
trabajo.
- A los Espíritus de Luz por su inspiración durante el preparo de esta
presentación.
- A la Sociedad Espirita Allan Kardec de Maryland por su apoyo.
- A Vanderlei Marques, Ily Reis y José M. Silva por la revisión del
contenido de esta presentación y por sus valuables sugerencias.
- A Alexander Velazquez-Lozada e Ily Reis por la traducción al español.
* Medico especialista en
Endocrinologia. Investigador y professor de medicine, de la Universidade
Uniformed Services Bethesda, Maryland, USA y és diretora de un
laboratorio de pesquisa en nefrologia.
Directora del Allan Kardec Spiritist Society of Maryland, del ciudad de
Maryland, USA.
_________
BIBLIOGRAFÍA:
1. Britton, W.B.; Bootzin, R.R. – Near-Death Experiences and the
Temporal Lobe. Psychol. Sci. 15(4):254-258, 2004.
2. Denis, L. – Depois da Morte [Después de la Muerte], traducción de
João Lourenço de Souza, 17º ed., Federação Espírita Brasileira,
Brasília, DF, Brasil, 1897.
3. Flammarion, C. – A Morte e o seu Mistério [La Muerte y Su Misterio],
Vol. III: Depois da Morte [Despues de la Muerte], 3rd ed., Federação
Espírita Brasileira, Brasília, DF, Brasil, 1939.
4. Kardec, A. - Heaven and Hell, traducción de Anna Blackwell, revisión
hecha por “Spiritist Alliance for Books,” 1st ed., Ed. Paulo de Tarso,
Goiania, GO, Brasil, 2003.
5. Kardec, A. – Genesis, traducción revisada, “Spiritist Alliance for
Books,” 1st ed., Ed. Paulo de Tarso, Goiania, GO, Brasil, 2003.
6. Kardec, A. – The Spirits’ Book [El Libro de los Espiritus], 2nd ed.,
traducción de Allan Kardec Educational Society, Philadelphia, PA, USA,
2003.
7. Rochas, A. – As Vidas Sucessivas [Las Vidas Sucesivas], traducción de
Márcia Jotha, Publicações Lachâtre, 1st ed., Bragança Paulista, SP,
Brasil, 2002.
8. van Lommel, P.; van Wees, R.; Meyers, V.; Elfferch, I. – Near Death
Experience in Survivors of Cardiac Arrest: A Prospective Study in the
Netherlands. Lancet, 358:2039-2045, 2001.
9. Xavier, F. C. & Vieira, W. (por el espíritu André Luiz) – Evolução em
Dois Mundos [Evolución en Dos Mundos], 11º ed., Federação Espírita
Brasileira, Brasília, DF, Brasil, 1958.
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